Conoce a los jugadores del Rugby Club AlziraHoy… Jose Carrasquer Estornell
“No hay que olvidar que esto es un deporte de contacto donde no hay que dejarse intimidar”
El Seis Doble nos acerca a todos los jugadores que forman parte del Rugby Club Alzira en una serie de entrevistas que se irán publicando a lo largo de toda la temporada.
Josep Carrasquer Estornell
Soy de Sueca y allí resido.
Tengo 42 años. A pesar de que he sido siempre un seguidor de este deporte empecé a jugar muy tarde, con 20 años en la universidad. Como es un deporte que engancha y empecé tarde con mi edad, ya me retiraré tarde.
Soy licenciado en Economía y trabajo en una empresa de artes gráficas de Sueca.
Llegué hace seis temporadas por medio de un compañero de trabajo que jugaba en el Alzira. Cuando empecé a trabajar en mi actual empresa siempre comentábamos resultados del fin de semana, sobre todo de selecciones nacionales de las ligas inglesa y francesa. Un día me animó a ir a un entrenamiento con él y desde entonces aquí estoy.
Sólo con el equipo de la universidad y con el equipo de la facultad para los trofeos internos.
¿Eres consciente de que el rugby es un deporte minoritario? ¿Por qué juegas al rugby?
Evidentemente es un deporte que no tiene ninguna tradición en nuestro país, en cambio en otros lugares tiene mucho mayor repercusión tanto social como en los medios de comunicación. Yo juego al rugby porque es mi deporte, el que me gusta practicar y con el que más disfruto sin ver si es un deporte de masas o no.
¿Qué cualidades o condición física tiene que tener una persona para la práctica de este deporte?
Es un deporte físicamente muy exigente. No vale quedar con los amigos un domingo para jugar un partido sin entrenar previamente; para eso hay modalidades que no exigen tanto y con las que no hay tanto riesgo de lesión y se puede disfrutar un rato.
A pesar de esta exigencia física cualquier persona con cualquier morfología se puede adaptar a alguna de las posiciones del equipo; hay sitio para altos, bajos, flacos, gordos, rápidos, hábiles… para cualquiera.
Es un deporte de contacto muy físico y la agresividad hay que entenderla en el buen sentido; nunca se va a hacer daño a un contrario. Se juega con dureza pero no con mala fe.
Este es un deporte muy amateur, ¿te gustaría haber jugado en un equipo de categoría superior o solo juegas por afición?
En realidad como empecé tarde con el deporte nunca me lo he planteado más allá de una simple afición. Tampoco reúno las condiciones físicas que exigiría el rugby a un alto nivel.
¿En qué demarcación juegas? ¿Qué cualidades tienes que tener para jugar en ese sitio?
Juego de delantero, que en rugby suelen ser los más grandes y pesados, de ‘pilar izquierdo’ habitualmente o, según necesidades del equipo, de ‘segunda línea’. Soy de los que forman la ‘melé’. El que juega en primera línea a la izquierda o en la segunda línea. Son las posiciones a las que mejor se adapta mi condición física actual, aunque empecé jugando en demarcaciones de ‘tres cuartos’, para jugadores de menor peso y mayor rapidez y habilidad.
Desde muy joven soy un seguidor del rugby. Aún tengo partidos grabados del antiguo Cinco Naciones de finales de los ochenta e inicios de los noventa. En mis épocas de estudio en Gran Bretaña e Irlanda he asistido a muchos partidos en directo y actualmente sigo regularmente los partidos de la liga profesional inglesa y de las diferentes competiciones de selecciones nacionales. Como he dicho antes soy un enamorado de este deporte y lo vivo con intensidad.
¿Crees que todo vale para ganar o hay que tener un código de ‘honor’ que no hay que traspasar?
Tengo un concepto muy tradicional del deporte y todo vale siempre que se respeten las reglas y al contrario, aunque no hay que olvidar que esto es un deporte de contacto donde no hay que dejarse intimidar.
En línea con el concepto más tradicional del rugby, dentro de los valores que transmite este deporte, está el del respeto al árbitro, al contrario, a tus compañeros e incluso al público que está viendo el partido. Hay que comprender que para jugar necesitas de toda esta gente y que igual que tú te puedes equivocar al hacer un pase, el árbitro se puede equivocar al pitar una jugada, el contrario al hacer un placaje o el público al aplaudir una jugada y no pasa nada. Cuando más se disfruta jugando es cuando comprendes que es una actividad que une a mucha gente alrededor de un partido.
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