--> Estampas y recuerdos de Alzira (89)<br>Bernardo Bartolomé, el tiro de pichón y otras “escopetas” alzireñas - elseisdoble.com


Domingo, 5 de julio de 2020 Edición diaria nº 4.839 Año: 14 Noticias: 36.537 Fotografías: 96.241 Comentarios de usuarios: 111.882
EL SEIS DOBLE
domingo, 13 de junio de 2010
Clic en la foto para ampliar
Ver imágenes de esta noticia
1

 Estampas y recuerdos de Alzira (89)
Bernardo Bartolomé, el tiro de pichón y otras “escopetas” alzireñas

Uno de los campos de tiro que hubo en Alzira se encontraba en la Muntanyeta de San Salvador. El clero lo prohibió porque los disparos se efectuaban frente a la cruz de hierro

 

http://www.elseisdoble.com/uploads/image/FOTOS%20FIJAS%20EN%20SECCIONES/Alfonso%20Rovira%20con%20c%C3%A1mara.jpgBernardo Bartolomé

En el transcurso de veinte años se celebraron cinco campeonatos de España de tiro de pichón a brazo, de los que fue campeón Bernardo Bartolomé Fenollar, un alcireño que a sus 82 años sigue recordando los triunfos que recogió en su juventud como soltador —colombaire— para esta modalidad deportiva.

A Bernardo Bartolomé le viene la afición de colombaire cuando a su corta edad de ocho años ya buscaba nidos de pájaros en los naranjos del término municipal alcireño para lanzarlos como si practicase este deporte del que años más tarde sería primera figura indiscutible.

En 1926, cuando contaba con quince años de edad, la junta directiva de la Sociedad de Caza y Tiro San Huberto, que presidía Francisco Revert, empezó a probar xicons para soltar los palomos en los concursos de tiro. Le propusieron la prueba a Bernardo Bartolomé, quien no se atrevía a tener que actuar en público por ser un poco vergonzoso. Le citaron un día para probarlo y su estilo gustó mucho a los responsables de la sociedad de caza y tiro de Alzira.

 

Concursos nacionales

Habían en Alzira colombaires como Toni y Andreu el carreter que hacían sueltas en los concursos locales, pero la sociedad de caza y tiro necesitaba uno para actuar en los concursos de modalidad tanto regional como nacional, y este fue Bernardo Bartolomé quien, según la directiva, tenía estilo y fuerza de brazo para lanzar.

A la pronta edad de quince años comenzó de colombaire Bernardo Bartolomé, percibiendo en cada tarde que actuaba ocho pesetas de gratificación por ello.

Habían buenas escopetas en Alzira y en la comarca, en general entre los que podemos destacar a Pedro Morell, Eusebio Rosa, Pascual Safont, Gregorio Marzal —Gloriet el carnicer—, Juan Ribes, Salvador Ballester el hostaler, Jacinto Sarasqueta y los hermanos setabenses, Antonio, Francisco y En­rique Bolinches.

El primer campo de tiro fue en los alrededores de la Muntanyeta de Xixerá. Más tarde en la de El Salvador, ejercicios que fueron prohibidos por la autoridad eclesiás­tica porque los disparos se efectuaban frente a la cruz de hierro, que como recordarán mis contempo­ráneos no era precisamente el emplazamiento actual. Después, los aficionados al tiro de pichón utiliza­rían un campo en la partida de Cabañes, en la marjal, donde también se llevarían a cabo campeonatos ya a nivel regional.

Uno de los éxitos que más recuerda el señor Bartolomé fue en Sollana en el año 1943, en el concurso regional de aquella localidad; de 167 concursantes erraron 150 de ellos.

 

Campeón mundial

En el año 1950 se celebraba en la localidad madrileña de Cantoblanco el campeonato mundial de tiro de pichón con la participación de las mejores escopetas nacionales y extranjeras, estos últimos procedentes de Italia, Francia y otros países. Fue en esta ocasión cuando obtuvo el título de subcam­peón mundial de esta modalidad deportiva el alcireño Pedro Morell, siendo el colombaire, su paisano Bernardo Bartolomé, que también fue soltador en el concurso que convocó años más tarde la Real Federación de Tiro de Pichón a brazo, ganando la copa de la misma el alcireño Eusebio Rosa.

 

Anécdota con el rey Juan Carlos I

Muchas anécdotas tuvo en su dilatada vida como colombaire en Murcia, donde acudió el entonces príncipe de España, hoy don Juan Carlos I, y en el que estaba Bernardo Bartolomé. La que más recuerda es la que le ocurrió cursando estudios en la Academia General Militar de Zaragoza, para participar en la tirada. Un tiempo francamente malo, lluvia y aire, y el colombaire alcireño, con su reconocida técni­ca, soltó el palomo que don Juan Carlos falló por la potencia del brazo de nuestro paisano, que ahora lo recuerda con nostalgia.

Pasaron los años de largo caminar por distintos campos de España, en concursos locales, re­gionales y nacionales, cuando el alcireño Bernardo Bartolomé se dio cuenta de que ya no mandaba de las escopetas y optó por retirarse de colombaire —según los entendidos, el mejor que han conocido— a los setenta años de edad, con más de medio siglo lanzando palomos en los diferentes concursos que se llevaban a cabo en los más dispares campos de tiro de nuestra geografía nacional.

En la fotografía que acompañamos en el reportaje de hoy, tomada en el campo de la partida de Cabañes de nuestra población, en la marjal, vemos de izquierda a derecha a: Tudó, de Pobla Llarga; Pepe Lozano; Eusebio Rosa; Pedro Morell; el colombaire alcireño Bernardo Bartolomé y Ripollés, de Cas­tellón de la Plana.

Alfonso Rovira, 12.12.1993

 


 



El Seis Doble no corrige los escritos que recibe. La reproducción de este texto es literal; fiel a las palabras, redacción, ortografía y sentido del autor/es.

Comentarios de nuestros usuarios a esta noticia

alfarero - 13/06/2010
Muy buen articulo como sienpre amigo Rovira, es bueno recordar , es una pena pero el campo de tiro pienso Yo que no tenia que haber desaparecido y no dejarse llevar por esa fuerza que tiene el Clero.
Lo dicho te felicito una vez más por esos articulos que realizas.
Blanca - 13/06/2010
He disfrutado con este artículo. Sigan publicando más de nuestra historia.
alfonso Rovira - 13/06/2010
Para "Alfarero". Este artículo lo escribí finalizando 1993. Deseo añadir al mismo, que principalmente la supresión del "tiro al plato" en el lado Sur del
Santuario, se debió a que los perdigones que salian disparados, caían en las cercanías de la barriada de la Graella y producían daños en las naranjas que pendían de los árboles en aquel lugar. Gracias por su valoración. Le informo que de estos ártículos, que comencé a publicarlos en el diario Levante a principios de 1992, en estos momentos alcanzan a 737. Aqui, en este diario digital se llevan publicados poco más de 80.

Añadir un comentario

Pregunta de verificación


¿Qué abunda en el desierto? Arena, agua, gas o árboles
 

Respuesta de verificación

 * Contesta aquí la respuesta a la pregunta arriba mencionada.

Autor

 * Es obligatorio cumplimentar esta casilla con un Nick o nombre real. No utilizar la palabra "Anónimo" o similares.

Email

 * La dirección no aparecerá públicamente pero debe ser válida. En caso contrario no se editará el comentario. Se comprobará la autenticidad del e-mail, aunque no se hará pública, siguiendo nuestra política de privacidad.

Comentario



Antes de enviar el comentario, el usuario reconoce haber leído nuestro aviso legal, observaciones y condiciones generales de uso de esta web.




*El comentario puede tardar en aparecer porque tiene que ser moderado por el administrador.

*Nos reservamos el derecho de no publicar o eliminar los comentarios que consideremos de mal gusto, ilícitos o contrarios a la buena fe; así como los que contengan contenidos de carácter racista, xenófobo, de apología al terrorismo o que atenten contra los derechos humanos.

*EL SEIS DOBLE no tiene por qué compartir la opinión del usuario.
El Seis Doble. Todos los derechos reservados. Aviso Legal
Página optimizada para navegadores Mozilla Firefox, Internet Explorer y una resolución mínima de pantalla 1024 x 768 px.