--> Estampas y recuerdos de Alzira (95)<br>La historia de La Constructora - elseisdoble.com


Sábado, 11 de julio de 2020 Edición diaria nº 4.845 Año: 14 Noticias: 36.567 Fotografías: 96.288 Comentarios de usuarios: 111.948
EL SEIS DOBLE
domingo, 17 de octubre de 2010
Clic en la foto para ampliar
Ver imágenes de esta noticia
1

 Estampas y recuerdos de Alzira (95)
La historia de La Constructora

Tota pedra fa paret

 

¿Se imaginan ustedes las casas que se construyeron en Alzira con ladrillos que se fabricaban en la antigua y desaparecida Constructora?, ubicada al mismo lado del río Barxeta, a la entrada hoy de la ciudad por la variante.

Recuerdo en mis años de adolescencia que la tierra que se empleaba para fabricar los ladrillos, en el patio de La Constructora, procedía de la partida del Alborxí, al mismo lado de la “senieta” alta.

Retrocediendo a principios del siglo XX, el día 21 de octubre de 1912, Francisco Pla Santamaría, presidente de la Sociedad La Constructora, en nombre y representación de la misma, cursaba una instancia al Ayuntamiento Constitucional solicitando permiso de obras para que esta sociedad de albañiles pudiera construir un horno para cocer ladrillos y otros enseres de alfarería. Para este menester, la sociedad disponía de un campo de unas ocho hanegadas que se situaba en la partida Materna, lindante por levante con el antiguo camino de Barxeta; por poniente, con el barranco del mismo nombre; mediodía con tierras de Francisco Arricaut y, al norte con propiedades de Francisco León, donde mediada la década de 1920 sería edificado el Gran Teatro.

En aquellos terrenos, donde se solicitaba permiso de obras, existía un horno de alfarería de cocer ladrillos, de sistema antiguo, que al parecer causaba molestias en los días de cocción por el humo que desprendía, por el peligro de incendio en las casas colindantes y por los gases que producía.

Con la construcción de esta nueva planta, con un horno de forma circular de los llamados económicos, de cuarenta metros de longitud, por diez de latitud y cinco de altura y una chimenea de 32 metros de altura y la forma de instalación, corregirían estas deficiencias enumeradas, puesto que el desprendimiento de humo y gases tendría lugar a una altura en que quedaría evitada toda clase de peligros y molestias al vecindario.

Al año siguiente, 1913, como podemos comprobar en el grabado a mitad de la chimenea existente en el centro de la antigua Constructora era terminada la fábrica.

En la foto que acompañamos, cedida galantemente por el archivo de la Casa de Cultura, vemos la gran cantidad de peonaje de albañiles que construyeron La Constructora. Entre ellos se encuentra el presidente, Francisco Pla Santamaría; los hermanos Agustín, Pascual y Adolfo Goig Palomares; Alberto Alós Lozano y otros muchos que fueron los fundadores.

La chimenea fue construida de forma octagonal por el especialista en estas artes, Agustín Goig Palomares. La técnica empleada de la edificación de la misma fue a través de su interior, con un andamio que se apoyaba en unas argollas denominadas  escala de gat y por ella se iba ascendiendo hasta que quedó terminada. Los años trascurridos y el desgaste de la misma hicieron que a mitad de la década de los 70, el nieto del constructor, Agustín Goig Yago, auxiliado con un andamio de mecanotubo por el exterior reconstruyera el remate de la misma.

Pasaron los años y en 1946, una nueva sociedad se hacía cargo de la dirección de La Constructora. Sería gerente de la misma Emerano Gil Porcar, al que acompañaban como socios Francisco Cucarella Gonzálvez y José Gómez Tárrega y, más tarde, se haría cargo Francisco Cucarella hasta el cierra de la misma, momento en que el hijo del Sr. Cucarella dedicaría el solar a aparcadero de vehículos para paliar el problema de la gran afluencia de estos, principalmente los miércoles como motivo del mercado semanal, percibiendo la módica cantidad de 50 pesetas por vehículo un día.

En 1988, después de las dificultades que su propietario encontró con la administración municipal para construir un edificio que lindara con el Gran Teatro, dejando el espacio sobrante para zona verde, vistos los problemas, el Sr. Cucarella vendió los terrenos al Ayuntamiento, que en estos últimos años lo ha dedicado a parcking municipal.

Cuando está terminando 1993, la  Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Alzira convoca un concurso de ideas para La Constructora. El alcalde, Pedro Grande, manifiesta que la Corporación tiene un especial empeño en abordar los proyectos significativos inmediatos de la ciudad, como la Plaça Mercat y La Constructora, con un talante abierto al debate arquitectónico y urbanístico, convencidos de que redundará en una mayor calidad de vida en sus ciudadanos.

El proyecto de la obra elegido, que servirá para la redacción de un plan especial de reforma interna ha sido el presentado por Francesc Pina, Robert Primo, Lluis Trullenque y el ingeniero de caminos, José Ramón Ortiz. El jurado calificador de este concurso entiende que el proyecto presentado bajo el lema Vórtex, respeta los volúmenes y las alturas y la configuración de la barriada anexa del Hospital o Caputxins, con las calles que confluyen a una plaza-jardín, en cuyo centro se respetará la ubicación existente de la antigua chimenea, cuyo horno contiguo, adosado a la misma, desaparecerá. Pero de este tema nos ocuparemos cuando hayan transcurrido, por lo menos, un cuarto de centuria, cuando podamos decir... “y parece que fue ayer”.

Alfonso Rovira, 3.01.1994
 

 

                          
 .-000036                                                                                                                                  .-000021

                          
 .-000014                                                                                                                                  .-000016


 



El Seis Doble no corrige los escritos que recibe. La reproducción de este texto es literal; fiel a las palabras, redacción, ortografía y sentido del autor/es.

Comentarios de nuestros usuarios a esta noticia

Mas - 17/10/2010
Hola Alfonso, de verdad me has recordado las veces que me trepé a la barda que frente al Lavadero del Capuchins nos separaba de los terrenos de la Constructura. por ese lado era de apenas un metro y medio de altura pero por el otro eran como seis o siete, debido al socavon provocado por la extracción de tierra que tu mencionas. Además sabías tú que cerca del Lavadero unos muchachos de mi edad, amigos de la infancia detonaron una bomba , me imagino que de mano o una granada de la guerra que encontraron, ellos, sólamente me acuerdo del nombre completo de uno dee llos RAFAEL SIFRE, el otro se que era Vicente, pero el apellido no lo recuerdo, Fijate como una cosa lleva a la otra.
Gracias y saludos.

Añadir un comentario

Pregunta de verificación


¿Qué abunda en el desierto? Arena, agua, gas o árboles
 

Respuesta de verificación

 * Contesta aquí la respuesta a la pregunta arriba mencionada.

Autor

 * Es obligatorio cumplimentar esta casilla con un Nick o nombre real. No utilizar la palabra "Anónimo" o similares.

Email

 * La dirección no aparecerá públicamente pero debe ser válida. En caso contrario no se editará el comentario. Se comprobará la autenticidad del e-mail, aunque no se hará pública, siguiendo nuestra política de privacidad.

Comentario



Antes de enviar el comentario, el usuario reconoce haber leído nuestro aviso legal, observaciones y condiciones generales de uso de esta web.




*El comentario puede tardar en aparecer porque tiene que ser moderado por el administrador.

*Nos reservamos el derecho de no publicar o eliminar los comentarios que consideremos de mal gusto, ilícitos o contrarios a la buena fe; así como los que contengan contenidos de carácter racista, xenófobo, de apología al terrorismo o que atenten contra los derechos humanos.

*EL SEIS DOBLE no tiene por qué compartir la opinión del usuario.
El Seis Doble. Todos los derechos reservados. Aviso Legal
Página optimizada para navegadores Mozilla Firefox, Internet Explorer y una resolución mínima de pantalla 1024 x 768 px.